Selfies, mira qué hago

Cuando tienes una criatura, hay una parte de tu tiempo que la dedicas a la maravillosa y agotadora actividad de observador: mira qué hago, papá.

Pero estas dos formas de estar en la realidad, hacer y mirar, conviven desde hace años. De joven, cuando no existían los teléfonos móviles, quedabas para ver, con las amistades, interminables rollos de diapositivas de las vacaciones. Después, con los móviles, llamabas para contar el maravilloso atardecer que estabas disfrutando. Llegaron los SMS a empujones y allanaron el camino al Átila de la telefonía, el Whatsapp, que arrasó con todo lo que pillo en su camino. Ya, cualquier momento era bueno para ser contado.

Los teléfonos inteligentes, provistos de cámaras cada vez más sofisticadas y potentes, y un mundo invadido por apps que te permiten desde freír un huevo hasta construirte un cohete espacial, colocan al alcance de tu mano una increíble plataforma de comunicación.

SEFLIECOMBI2

Selfie de María, multiselfie de Sergio y nuestro usie.

Me levanto… foto. Me acuesto… foto. Desayuno… foto. Mi culo… foto. Mis colegas… foto. En la playa… foto. Estoy guapo… foto. Estoy feo… tres fotos. En el gimnasio, en el colegio, en la cola del concierto, en la cola del Súper, en el coche, fuera del coche, encima del coche, debajo del coche…

¿Es moda? ¿Es locura, obsesión, tonterías de jóvenes adoptada por mayores, majaderías animadas de ayer y hoy, la vida diaria, un mundo nuevo?

Compartir es tan bueno que la humanidad no sería humanidad si no hubiese compartido. Probablemente todo es cuestión de equilibrio, como todo en la vida. Me encanta ver a nietos y nietas con sus abuelos en un cariñoso selfie. Probablemente ellos con esta acción están contribuyendo a disminuir la brecha digital que sufren las personas de mayor edad. Pero quizás resulta excesivo y, hasta peligroso, enseñar a todo el mundo todos los rincones de tu vida.

Así que, quizás es bueno, adoptar alguna qué otra medida de seguridad (no etiquetar direcciones, datos personales completos, localizaciones exactas de lugares habituales como el colegio o el gimnasio…). Salvo, claro está, que tus fines sean promocionales o comerciales y que busques precisamente eso, publicitarte.

Un Selfie comprometido.

No me refiero a que te hagas un selfie besándote con una antigua pareja y lo subas a la red. Esta tendencia, que gana fuerza e interés, es el selfie por algo. Acciones reivindicativas, solidarias, de compromiso social, de protesta, de pertenencia a ideologías, proyectos o acciones determinadas bien valen tu selfie.

La cámara y tú, Raúl y el Midi y cuantos más, mejor.

La cámara y tú, Raúl y el Midi y cuantos más, mejor.

Si quieres tirar por estos derroteros, piensa en una camiseta o cartel que tenga el mensaje, un fondo significativo, una actitud y un gesto acorde con el tema.

Pero si de verdad quieres doctorarte, te paso una lista con las distintas categorías de Selfies que hay:

–          Usie. Mira… no estoy yo solo. Más de dos o tres persona.

–          Multiselfie. Mira que tres fotos mías en una sola imagen.

–          Braggie. Mira que cuerpazo tengo (poca ropa, bañador…).

–          Belfie. Mira qué culazo tengo. Sin comentarios.

–          Bedfie. Mira qué carita tengo en la cama. Autorretrato recién levantados.

–          Selfit. Mira qué cachas me he puesto en el gimnasio… ¡y cómo sudo! Fotos en ropa deportiva y haciendo ejercicio.

–          Selfbeach. Mira qué envidia de playa.

–          Pregantselfie. Mira qué embarazadísima que estoy.

–          Photobomb. Mira que burro me estropeó la foto. Esas autofotos en las que te aparece un bicho que te estropea la foto pero tus colegas se desternillan de risa.

–          Sellotape selfie. Mira qué enrollao… Inspirado en una película de Jim Carrey, te desfiguras la cara con cello hasta quedar lo más horrosamente que puedas.

–          Aftersex selfie. Mira qué carita se nos queda. Autofoto que publican las parejas después de haber tenido un rato de “jarana” sexual.

–          Underboob. Mira que casi casi… Consiste en hacerse una fotografía en la que dejas ver la parte inferior de los pechos, sin llegar a hacer visible el pezón.

–          Powerselfie. Mira qué importante soy. Autofoto entre políticos o gente influyente.

Hay más: del hueco de la cadera al llevar bikini, borracho, del pelo, haciendo muecas, de parejas enamoradas, con personajes famoso, el look diario, aviones, turistas, con mascotas… Vamos, un sin vivir para vivir en la red.

SELFIECOMBIFRI

¿Quién da más?. Busca tu propio selfie.

La mundial.

Aunque el selfie más curioso lo está haciendo la NASA. A raíz del día de la Tierra del pasado 22 de abril, se invitó a gente de todo el mundo a hacerse una autofoto y compartirla en las redes sociales. La NASA ha compuesto un gran mosaico con todas ellas para generar una peculiar visión del planeta. 36.000 fotografías individuales para fomentar la conciencia ambiental y reconocer la labor de la agencia en pos de la protección del planeta.

Busca tu propio selfie o invéntate nuevas categorías y comparte. Y si puede servir para algo, el mundo te lo agradecerá.

Y cuando el selfie no sea suficiente, busca un buen profesional que te haga unos retratos estupendos, tuyos, de la familia, de los colegas o de tu trabajo. Lo disfrutarás.

José Ángel Alegre

jaalegre@capycua.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *