Cómo cuidar tu piel después de las vacaciones

Nadie quiere que acabe lo bueno… Nos cuesta regresar de unas vacaciones de diversión y descanso, cerrar la sombrilla, recoger nuestras chanclas… Con nuestro cuerpo ocurre exactamente lo mismo. El verano nos ofrece una belleza muy especial: un dorado exquisito, una piel sin imperfecciones y una suavidad extrema, entre otras cosas. Atributos que esperamos duren todo el año. Lo malo es que no es cien por cien real, es una ilusión pasajera que retorna a su realidad habitual en cuanto entra el otoño. Hoy te explicamos cómo cuidar tu piel después de las vacaciones

¿Qué podemos hacer para prolongar los beneficios del verano en nuestra piel?

Piel 1

Exfoliar para empezar:

Parece que nunca encontramos el  mejor momento para una exfoliación, sin embargo es tan necesaria como respirar. ¿Por qué? Muy sencillo: limpia tu piel en profundidad y elimina todas las impurezas que descansan innecesariamente en tu epidermis. Sobre todo después del verano, la piel necesita renovar sus células y prepararse para afrontar los meses de frío.

“Renovarse o morir” es una máxima que vale para todos los aspectos de la vida, incluida la belleza. Por ello, una exfoliación semanal como mínimo, garantiza la salud dérmica durante todo el año. Si tu piel es normal prueba con una textura en gel. Puedes utilizarla de dos a tres veces por semana sobre el rostro húmedo y masajeando en pequeños círculos (evita el contorno de ojos y labios).

¡Verás los resultados muy pronto!

Hidratación:

No esperes a que tu piel se caiga a pedazos. La dosis de agua es una costumbre que debe convertirse en rutina diaria si quieres mantener una piel perfecta todo el año.

Aunque parezca una contradicción, tantas horas en remojo bajo el sol de la playa y la piscina hace que se produzca deshidratación, que es uno de los factores responsables del envejecimiento facial. Para evitarlo, debemos preservar la hidratación natural de la piel el mayor tiempo posible. ¿Cómo? Con el uso de las cremas hidratantes diarias y la ingesta de líquidos.

Aplícate el tratamiento hidratante, según tu tipo de piel y edad, déjate asesorar por verdaderos profesionales de la belleza. De esta forma proteges el rostro de agentes externos como la contaminación y los radicales libres, además de mantener la humedad necesaria.

Aplica mascarillas hidratantes, una o dos veces por semana.

Si tu objetivo post-vacaciones es una piel sana y luminosa, la vitamina C no puede faltar en tu rutina.

¿Cuáles son sus propiedades?

-Es un buen antioxidante, por lo que te ayudará a luchar contra los radicales libres causantes del envejecimiento.

-Interviene en la síntesis del colágeno que proporciona elasticidad a nuestra piel. Así, también evitamos la aparición de arrugas.

-Ayuda a reducir manchas y aporta brillo y luz al rostro.

-Ayuda al proceso de renovación de las células de las capas superficiales de la piel.

 Dado que su producción natural va disminuyendo con el tiempo, necesitamos un aporte externo extra que puede ser en forma de alimentos, como las hortalizas y los cítricos, o con distintos productos y tratamientos cosméticos.

Unas gotas mágicas:

El sérum es el cosmético olvidado cuya finalidad, la mayoría de las veces, es coger polvo en el tocador. Si muchas mujeres conocieran sus múltiples beneficios sin duda lo colocarían entre sus favoritos por la eficacia de sus principios activos capaces de actuar sobre problemas determinados de la piel.

No es un sustituto de la crema hidratante, sino un complemento perfecto en tus tratamientos de belleza. Se aconseja utilizar dos veces al día, justo antes de la hidratante y con el rostro bien limpio.

Los hay que cumplen distintas funciones, según tus necesidades, pero lo que es seguro es que con una sola gota se pueden comprobar sus efectos en poco tiempo. Piel más luminosa, más uniforme y, en definitiva, con un aspecto más joven y fresco.

Anota este secreto de belleza y apúntate a la rutina del sérum ¡Es todo un acierto!

Piel 2

 Descansar:

No es un capricho. Podría ser prescripción médica, porque dormir, al menos 8 horas diarias, garantiza una buena salud cutánea y estas son las razones:

-Las células de la piel trabajan mejor durante la noche, por lo que está más receptiva a cualquier tratamiento.

-La piel se regenera más rápido, libera impurezas y se recupera de las agresiones diurnas causadas por agentes externos.

-La mirada está más descansada y por tanto luce mejor sin ojeras ni bolsas.

-Lo último, pero muy importante, es que un buen descanso nos hace tener la mente despejada, lo que conlleva a estar más despreocupados y felices.

 Muévete:

Son muchas las razones por las que debemos hacer ejercicio físico al menos 3 veces por semana. Una piel en forma, es una de ellas.

La práctica regular de ejercicio hace que nuestra piel esté más sana y protegida porque se regenera con mayor frecuencia, lo que hace que suba el número de antioxidantes, encargados de retrasar el envejecimiento.

Otro motivo de peso es que el colágeno y la elastina, encargados de otorgar firmeza al rostro, se renuevan constantemente al realizar ejercicio.

Por otro lado, la actividad física actúa como exfoliante natural ya que al sudar eliminamos toxinas e impurezas que taponan los poros. Si rematamos la faena con una ducha templada y una crema hidratante, la piel quedará perfecta.

Recuerda que es fundamental utilizar un cosmético de calidad adaptado a tus necesidades y para eso debes acudir a un profesional cualificado que sepa valorar el estado y las carencias de tu piel.

Lara Acín Allué

LAYSA CENTRO ESTÉTICO.

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